Quote; JH to Key.♥

viernes, 27 de mayo de 2011

+Morte in Luciferi+ 3ª Parte.

De pronto Mao colocó su mano en el pecho de Kyo y lo apartó suavemente.
Kyo se quedó mirandolo bastante serio y se volvió a sentar en la silla. Mao se sentó de nuevo en el piano y con una franela limpiaba las teclas haciendo sonar el instrumento desafinadamente como si no hubiese ocurrido nada.
Kyo sostenía el tenedor en la mano pero no comía, sentía unas desatadas nauseas y estaba mareado, además sus labios le ardían.

Se puso de pie con la mirada fija en la mesa para no desmayarse y pasó al baño, Mao no decía nada.

Kyo entró y se encerró, dejó correr el agua un rato y luego frotó sus ojos con fuerza.
Apoyó sus manos en el lavabo queriendo volver en sí.... Pero su garganta se arqueaba a instantes, y volteándose hacía el wc devuelve ruidosamente.
El piano dejó de sonar.

Al cabo de unos minutos, Kyo sale del baño y se disculpa ante Mao.
Mao lo mira y le sonríe...
-No hay problema....- Dijo acomodando la cama con la intención de acostar a Kyo ahí.

Éste mareado aún se deja llevar por la dulce voz de Mao y se recuesta en el futón.
En frente de la cama una pesada cruz de madera, y lo último...
después cerró los ojos y se durmió.



~Un pueblo frío y lluvioso, estoy encerrado en la casa de Dios, no quiere soltarme, me hace vomitar... me está persiguiendo, me violó con su mirada...~


Mao comenzó agitar el hombro de Kyo repetidas veces.
-¿¡Q-qué!? ¿Que ocurre? -le pregunta Kyo sobre exaltado.
-Estabas teniendo una pesadilla.. -contesta Mao con voz dulce.
-Esa pesadilla... -dice poniendose de pie- ..fue horrible.. -Kyo frota su cabeza-... estaba encerrado con un desconocido en un lugar que no conocía de nada y... -se detiene y lo mira.
Mao estaba sentado en la butaca observándo lo que Kyo contaba.
Ahí es cuando se dió cuenta de que estaba narrando lo que le sucedía.
Su pesadilla habia sido exactamente lo que estaba viviendo, pero desde un ángulo más obscuro y penetrante.
Al darse cuenta de ésto.. quedó en silencio y dio un pequeño rodeo por la pequeña habitación.

-¿Qué ocurre, Kyo? - Mao lo miraba desconociendo el estado del invitado.- ¿Te duele algo? ¿Quieres otro té? - se levanta y le sonríe cordial.
-Noo ! -contesta Kyo bruscamente- No quiero otro té.. lo que quiero es.. -miraba a todas partes.
Mao esperaba una respuesta para ir atenderlo con rápidez, pero lo que Kyo sentía era inseguridad.. de un momento al otro quería marcharse, como si esa pesadilla le hubiese avisado algo.

-Kyo.. tranquilizate.. -sonrie- te daré otro té.. -se va riendo hacia la cocina-
Kyo comenzaba a desesperar por esos tan exagerados buenos tratos y en cuanto Mao desapareció en la cocina buscó su chaqueta para irse..
En cuanto la encontró, salió fuera haciendo mucho silencio para que Mao no se diera cuenta y se vió en la catedral, en la Planta superior..
Caminó unos pasos y en cuanto metió sus manos en los bolsillos se dió cuenta de que le faltaban sus llaves del coche, la billetera, su telefono movil..
-¿Que demonios? -maldijo Kyo y corrió de nuevo a la habitación, al entrar comprobó la cocina.. todavía podía ver la dulce sombra de Mao haciendo el té..
Así que entro en silencio y busco eso.. 
Lo vio encima de la mesa.. Corrió y las tomo con suavidad para no hacer ruido..
Se las guardó en el bolsillo y volvió a salir.
Cerró la puerta asegurandose y corrió por la catedral.
- ¿Donde está la salida!? -casi gritando se pregunto a si mismo. Ya que la catedral daba vueltas en círculos sin hallar el final.

De pronto se volteó y vio la gran cruz de Cristo tendiendo de la pared, con esos ojos tristes y su sangre dibujada, que parecía chorrear latente..
Una gran arcada le vino por la garganta provocandole el reflujo en mitad del lugar.
Sin darse cuenta lo hacía ruidosamente...
Quiso ponerse de pie sosteniendose en los banquitos donde la gente solía rezar en algún año, pero su pulso y su cuerpo estaban temblorosos, sin dejarlo tener equilibrio.
De pronto camino dos pasos hacía la cruz de Cristo y estirando la mano como queriendo alcanzarlo se desmayó.





-Estás bien? -la dulce voz de Mao despertandolo.- Solo fue una pesadilla... -dijo suavemente acariciando su cabello,  y una diabólica sonrisa se dibujó en su rostro.- deja que te ayude...




Y ahí se dió cuenta... Habia entrado en una pesadilla, la cual era muy dificil de salir.






Continuará...