Quote; JH to Key.♥

martes, 19 de octubre de 2010

[Capitulo IX] Parte IV

·Contracción Final·

Yo me encontraba al frente...
En frente de lo que sería su final.
La noche era fría pero su fuego la hacía del todo cálida.
Os contaré unos días antes lo que pasó...

Cuando yo creí que todo iba bien; comenzaron a llegar rumores de Mao. Decían que él estaba poseído, y que en varias ocasiones había hecho cosas extrañas que habían llegado atemorizar al colegio.
No supe si creerlo, o mas bien; no quise creerlo.
Yo quería paz, jamás podía estar bien con una relación...

Ese día los fanáticos de la iglesia lo tomaron por las manos y lo ataron con mil cadenas a una cruz...Después de darle una fuerte paliza.
  ¡Oh! Solo de volver a pensarlo me estremece.
¿¡ Cómo un cristiano con tanta paz puede llegar a cometer tal acto !?
El caso es que Mao tendía de aquella cruz; mientras la gente lo usaba como objeto de mofa.

Yo me encontraba frente suyo; entre toda la muchedumbre, y mis lágrimas no dejaban de encharca mis mejillas.
Yo creo  que él no tenía idea de mi presencia allí...

Fui ya sin poder resistirlo más; al causante de esa obra, un codicioso cura Le hablé de lo que estaba ocurriendo, intenté convencerlo de que era una locura...
Después al ver su comportamiento terco; me puse a su nivel, le dije que si era el mal, no iba a morir con solo estar colgando de una cruz.
Por Dios.. eso fue lo peor que había dicho..
Aquel lunático corrió hacía la gente, y se subió a un pogo al costado de Mao;  éste  al ver al cura dejo de gritar.
[ Es cierto que Mao es un tanto extraño, y que noté malas vibras solo de entrarlo a casa, pero esto había pasado de castaño a oscuro. ]

Como decía; el cura se subió y comenzó a predicar mis palabras.
Dijo que el Mal estaba ahí.. Tendiendo de aquella cruz frente a nuestras burlas, y aún así no desaparecía, lo único que hacíamos era alimentar su ira.
Después nombró los siete pecados, y le hizo énfasis a "Ira".

Mao empezó a reír lo que creó tensión en la gente.
Con una extraña voz comenzó a jurar nuestra muerte uno a uno.
El cura comenzó a rociarlo con agua bendita, y éste se quejaba constantemente.Después no se como... ya lo olvidé... Vinieron tres hombres con unas antorchas incendiadas.
Y las soltaron frente de la cruz; en un montón de paja.

-¡No!- Grité, y corrí al cura desesperado, tomándolo por el cuello de la camisa; le dije que esto debía terminar y ¡YA! - Grité.
Mao me vió sufrir por aquello... y me pareció que estaba llorando, sus lágrimas eran de un color Carmesí; no por favor... sabía lo que eso significaba.
Todos aterrorizados hicieron un grito de asombro y lo miraban como animal de circo, mientras aquellas lágrimas recorrían todo su rostro.

El reverendo sin siquiera escucharme comenzó a decir que la tentación se había apoderado de mí; que la veía en mis ojos, que había caído en el pecado, pero en cuanto Mao se fuere yo volvería al cuerpo con Dios.
Era inútil hablar con aquellas personas.

¡Oh! Pobre mi pequeño Mao... sus muñecas sangraban a consecuencia de las cadenas, y el fuego avivado ya rozaba su pelo.
Su sufrido cuerpo se contraía y comenzó a vomitar.

La gente le escupía y gritaba cosas groseras, ya no lo aguanté más; con lágrimas en mis ojos, y el corazón en la garganta, corrí lejos de la gente y subí a mi casa.

Al entrar, cerré la puerta con fuerza, me senté en el suelo, apreté mis ojos y tapé mis oídos fuertemente, para dejar de escuchar los aterradores gritos de Mao y las predicaciones del cura.

No se cuánto tiempo pasó... Pero comencé a sentir el olor a la ceniza, después de apagar un gran fuego...

Retiré mis manos de mis orejas, y con la mirada un tanto pérdida; abrí los ojos.
En frente mio, todo negro de ceniza y hollín estaba Mao.
Con los ojos fijos en mí, y una sonrisa cálida.
Me levanté en seguida y con terror.
Sin importarme su aspecto lo abracé y lo besé en los labios.
Él se comportaba comúnmente; ya de tantas locuras, le pregunté:
- Cielo.. ¿Estás muerto? ¿Te puedo ver?-
Él hizo una pequeña carcajada y me tomó de las mejillas; aún húmedas.
Secándome, me contestó:
-No, no estoy muerto... Pero Uruha... El Mal no puede morir.-
Ya era suficiente todo el espectáculo, que ni yo me creía lo que estaba pasando.
Pero a veces.. Las cosas ocurren sin explicación alguna.

Oí gritos fuera, asi que me asomé por la ventana dejándo a Mao de pie junto la puerta.
Fuera el cura gritaba que habían combatido al mal; que ya no volvería más.
La gente aplaudía y silbaba con alegría.

La cruz estaba partida por la mitad y en las cenizas había un hueco... 
¿Pero cómo? ¡Mao estaba agonizando allí arriba!
Mi cabeza razonó y me dí cuenta que la cruz se había partido y Mao había caído en mitad de aquel ardiente fuego; Lo que lo había vuelto a la Vida, después de tanta agua bendita y tantas plegarias.

Él volteó mi cabeza y me dijo "¿Lo comprendes ahora?"
Yo no tenía habla, pero él sin esperar contestación me preguntó:
 "Solo dime si te quedarás conmigo..."
Por lo que yo; sin respuesta le di un beso, utilizándolo como afirmación.

" Mi más horrible sentimiento lo vomité hacía ellos... y ahora les perseguirá hasta que mueran" - Me dijo cuando separamos los labios. Con una ira intensa en su voz.

"Solo escápate conmigo, volemos juntos..."
Me dijo como si fuésemos presos puestos en libertad.
"Ya rompí las cadenas que nos separaban..."

Yo enrarecido le dije:

"Nada nos separaba, Mao..."

"Claro que sí - Me dijo- Tu religión y la mía"






~~Saigo ni~~ (The End)


miércoles, 6 de octubre de 2010

[Capitulo IX] Parte III




·Cálido Atardecer·


El beso fue cálido y hermoso, hasta que se empezó a descontrolar...
Él se comportaba como fiera indomable...
Se posó encima mio, muy brutalmente, y se sacó la camiseta.
Se desabrochó los pantalones con facilidad, y quería retirarme la camisa.
Su comportamiento era tan fogoso y brutal, que yo no me pude contener; al principio no quería ceder, pero después todo fluyó con sagacidad. ♥
Me tomó... Estuvimos largo rato...Él jugueteaba con mi cuerpo y yo con el suyo...
Finalmente terminó en mí... después se recostó; desnudo; en mi pecho descubierto...
Yo transpiraba y me encontraba terriblemente agitado, los ventanales de mi cuarto estaban empañados...
Mao: Te amo. - Dijo fría y secamente.
Yo estaba tan ausente en mis pensamientos... todavia no habia aterrizado.
Asi que no le contesté nada... Pero mas tarde, cuando él se durmió comencé a pensar...
Imposible que me ame... si no me conoce... Tal vez ni sepa mi nombre...
Pero fue especial♥


Al dia siguiente desperté muy tarde, él ya no estaba; y un hermoso y resplandeciente sol entraba por la ventana.

Llegué al colegio, y corrí a buscar a Ruki... Como siempre, lo encontré en la cafetería; comiendo...
Uruha: ¡¡¡ Ruki !!! -Grité mientras corría con el bolsón en la mano.
Ruki: Shima ! OwO - respondió alegre, con la boca llena.
Uruha: sabia que te encontraría aqui n_n'
Ruki: que quieres decir? ¬3¬ no puedo comenzar el dia sin tomar mi té diario *-*
Uruha: -.-' como sea, debo contarte una cosa ·w· - emocionado, se lo conté todo, con puntos y comas.
Ruki: p-pero.. ahh! Shima ese chico no me gusta para ti o_ó
Uruha: D: que quieres decir? ¬`´¬ Se supone que es mi decisión o//ó Ademas, nadie dijo nada de novios !!
Ruki: o_ó te conozco, hablaste con tanta amocion ¬¬" Shima, lo hago por ti, después sufres o_ó
Uruha: u___u lo se, gomen.. Supongo que fue una... "calada al aire" Ahora deberé volver a mi rutina, cierto?
Ruki: ajam n__n ademas, ahora estamos en plena época de exámenes! no puedes distraerte!
Mas tarde; me senté a tomar algo con él♥ Amo hablar de todo con Ruki; siempre me entiende y nos reimos mucho !




Después de la conversación con Ruki, debía centrarme de nuevo en mis estudios, y dejar de pensar en tonterias.
Pero no podía evitarlo, sin querer con la mirada lo buscaba y no paraba de pensar en aquella noche.
No entiendo porque, ni que fuera la primera vez que estaba con un hombre.
Pero él tenía algo distinto.. un toque diferente...

Esa tarde era cálida.
La suave brisa movía mis cabellos de izquierda a derecha en el trayecto de camino a casa.
Mientras yo, miraba el suelo.
De pronto choqué con alguien de frente y caí al suelo repentinamente.
Rápidamente me disculpe, mientras sacudía mis manos, alcé la mirada y la mano de Mao estaba extendida, ofreciéndome ayuda para ponerme de pie.
La tomé, y sin querer, un impulso; si, eso fue... Lo abracé fuerte y lo besé en los labios.
Después me quedé pensando, y los despegué...
Uruha: perdon !! O_O no se que hice, lo hice sin querer, estem gomen nasai !
Mao no se había ofendido.. sus labios reían picaramente, me jaló hacía él y me agarró por la cintura.
Me besó y me dijo:
Mao:Vamos a pasear... Hasta tarde... Hasta la noche... si... hagamos eso.
Su voz era tan relajante, como un cuenta cuentos, amaba su voz.
Y parecía tan seguro de si mismo, como si supiera el futuro, como si supiera lo que fuera a pasar esa misma tarde.
No pude decirle que no, e irme sin mas... y menos cuando tomó mi mano.
Así que asentí con la cabeza, y caminamos, hasta que oscureció...
Se hizo tarde, y la luna estaba al descubierto, ella y sus millones de estrellas.
Se veía hermosa.
Me senté en el suelo de repente; me dolían los pies...
Él se acercó, y se recostó a mi lado, yo apoyé mi cabeza en su pecho y cerré los ojos, sin si quiera importarme donde estuviésemos.


"No quiero enamorarme.."